En 2026, la industria tech se mueve entre la curiosidad por lo nuevo y la necesidad de ser más eficiente y sostenible. Plegables, gafas inteligentes y IA que llega a los dispositivos, ya no son promesas aisladas: se conectan para redefinir cómo usamos el móvil, el hogar y nuestras rutinas diarias. Este cruce de tendencias emerge de cinco noticias recientes que muestran, desde enfoques de diseño hasta estrategias comerciales y nuevas experiencias de usuario.
Apple y su iPhone 18 plegable encabezan la agenda con una propuesta que busca modularidad y reparabilidad. Según filtraciones, Apple estaría preparando un iPhone 18 Ultra con una estructura interna rediseñada para facilitar reparaciones, una batería de gran capacidad y un sistema que separa los cables de la bisagra. El dispositivo integraría un chip A20 de 2 nm y podría aumentar la memoria RAM a 12 GB para gestionar mejor IA y fotografía computacional. Se habla de dos pantallas, una interna de unas 7,8 pulgadas y una externa de unas 5,5, con un diseño que permitiría usar el plegable como smartphone o como una pequeña tableta. El coste inicial podría situarse por encima de los 2.000 dólares en Estados Unidos y más de 2.000 euros en Europa, con posibles retrasos en el calendario y una oferta que ampliaría la familia más allá de los modelos Pro. Todo ello refleja una estrategia de alto valor y reparabilidad orientada a un ecosistema cada vez más dependiente de IA en el dispositivo.
De otro lado, Samsung está cerrando los detalles de las Galaxy Glasses, su propuesta de gafas inteligentes con IA para competir con Ray-Ban Meta. Se trata de un movimiento decisivo para ampliar su porfolio más allá de los smartphones plegables y los cascos de realidad mixta, buscando una alternativa viable en el mercado de wearables con IA integrada.
En el mundo de Android, Android 17 llega con un empaquetado centrado en Gemini Intelligence y mejoras que, si bien se anuncian como una renovación importante, llegarán primero a los Pixel 6 y posteriores, con despliegue escalonado según los fabricantes. Google ha dejado claro que algunas funciones llegarán en verano y que otras, como la migración desde iPhone o la compatibilidad con AirDrop, se verán más adelante en el año. Este enfoque por fases ilustra una realidad: el software de alto nivel ahora se reparte entre IA, widgets y experiencias de usuario que requieren un despliegue cuidado y coordinado con fabricantes y operadores.
Una tendencia complementaria llega desde el diseño de experiencias ambientales. Artículos sobre por qué dejamos la tele encendida para que haya ruido de fondo destacan que el ruido no es solo entretenimiento: activa circuitos de reconocimiento social y reduce la sensación de soledad o vigilancia. En ese marco, Samsung ha impulsado modos como el Modo Arte y el Modo Ambiente para que la pantalla siga presente sin consumo innecesario, ideando un concepto de presencia ambiental que se integra con la casa conectada.
Tomando todo junto, estas noticias dibujan un panorama donde IA, reparabilidad y experiencias ambientales se vuelven estándares. Las grandes compañías compiten no solo por hardware más potente, sino por diseños que simplifiquen la reparación, reduzcan frentes de fallo y ofrezcan experiencias de usuario más naturales y fluidas. En un año donde la demanda de IA en el dispositivo y la necesidad de soluciones sostenibles están en el centro, toques como un chip de 2 nm, baterías grandes y sistemas modulares podrían definir qué significa siquiera ser propio en el mundo móvil y de wearables.