En 2026, la tecnología avanza a dos velocidades: dispositivos que se vuelven más eficientes y software de IA que pisa más fuerte en presencia local. A continuación, reunimos cinco movimientos relevantes que, aunque parezcan diversos, dibujan un mismo mapa: mejora continua de hardware, IA que se ejecuta donde estés y tensiones geopolíticas que tratan de definir el futuro de la infraestructura tecnológica.
Samsung y el Galaxy Ring 2: la próxima generación del anillo inteligente no llega este año. Todo apunta a principios de 2027, cuando Samsung priorice avances en batería, diseño y sensores de salud. Los rumores señalan que la autonomía podría subir de 7 a entre 9 y 10 días sin incrementar el tamaño del anillo, gracias a una distribución interna de componentes más eficiente. También se mencionan ideas para un anillo más fino y ligero, y sensores de temperatura, mejor seguimiento del sueño y mayor precisión en salud cardiovascular. Sobre la mesa queda la posibilidad de funciones como glucosa no invasiva, pero no hay certeza de que eso vaya a ser una especificación cerrada. Además, la conversación sobre el Ring 2 no está exenta de factores externos, como la disputa con Oura que acompañaría el calendario de lanzamiento.
IA en Chrome y el reto del modelo local: en el frente del software, circulan indicios sobre un modelo de IA de 4 GB asociado a Chrome. El tema central es que, si se elimina el modelo sin desactivar las funciones de IA local, puede volver a descargarse. Las lecturas señalan que desactivar la IA local en los ajustes es la forma de evitar que el modelo regrese. Aunque algunos analistas advierten que no hay pruebas sólidas de instalación sin consentimiento en todos los dispositivos, sí existe un debate sobre la claridad de la comunicación con el usuario y las políticas de IA en el navegador.
Asustor Lockerstor 6 Gen2+ (AS6706T v2): durabilidad y límites: el NAS de Asustor demuestra, tras un mes de uso intensivo, que es una opción competente y estable, pero no emocionalmente excitante. Entre sus puntos débiles se señalan la nomenclatura confusa y la necesidad de un slot PCIe para 10 GbE (la versión 5 GbE no viene de serie). El precio y la necesidad de añadir tarjetas para altas velocidades influyen en la propuesta. El procesador Celeron N5105 carece de AVX, lo que afecta ciertas transcodificaciones o IA local, y la administración (SSH/Docker en modo web) está orientada a uso web con restricciones. Las apps macOS y la experiencia de usuario en el ecosistema de Asustor quedan un paso por detrás de soluciones como Synology. Aun así, es una máquina sólida para quienes buscan rendimiento estable y control local.
SoftBank, Graphcore y la apuesta por la infraestructura de IA: SoftBank anunció una inversión de 457 millones de dólares en Graphcore, reforzando su apuesta por chips de IA y hardware de infraestructura. Esa inyección forma parte de una estrategia más amplia para posicionar a SoftBank en el centro de la cadena de valor de IA, que va desde el diseño de silicio hasta centros de datos capaces de sostener cargas masivas. Graphcore, que opera como fabricante de chips para IA, planea ampliar capacidades con un campus de IA en Bengaluru y está contratando a cientos de especialistas, señal de un plan ambicioso para competir en un mercado liderado por Nvidia y otros actores. En el marco de esa estrategia, SoftBank también está involucrado en iniciativas como Stargate y otras inversiones en OpenAI, Arm y Ampere Computing, buscando construir una plataforma tecnológica propia para IA de alto rendimiento.
Anthropic Mythos y la tensión EE. UU. – China: en otro frente, Anthropic rechazó solicitudes para compartir acceso a Mythos con actores chinos, lo que encendió las alarmas en la Casa Blanca. El episodio ilustra la creciente rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China y la naturaleza geopolítica de la IA avanzada. Mythos se restringió al gobierno estadounidense y a unas cuantas organizaciones, con el objetivo de ayudar a identificar vulnerabilidades y fortalecer defensas. El episodio ha alimentado debates sobre el control de tecnologías potentes y la necesidad de mecanismos de comunicación y deconflicción entre potencias para evitar escaladas no deseadas. En este contexto, analistas ven a Mythos como un símbolo de cómo la IA ya no es solo tecnología, sino un tema estratégico de seguridad y poder global.
Estos cinco movimientos, aunque proceden de áreas distintas, comparten una misma narrativa: la tecnología avanza a través de mejoras tangibles en hardware y software, mientras la IA se desplaza cada vez más hacia el borde de dispositivos y redes. Al mismo tiempo, el diseño de esa infraestructura está cada vez más entrelazado con decisiones geopolíticas que podrían definir quién controla las capacidades críticas de la próxima década. En este paisaje, las empresas que logren combinar rendimiento, seguridad y claridad para los usuarios estarán en una posición privilegiada para liderar el siguiente capítulo de la transformación digital.