El 2026 llega con un ritmo acelerado en tecnología. Cinco noticias recientes muestran cómo la IA, la memoria y el consumo conviven en un paisaje dinámico: inversiones millonarias, cambios en precios y nuevas normativas que afectan a empresas y a los usuarios. A continuación, un recorrido que conecta estas historias y revela hacia dónde podría moverse el sector.
En Barcelona, la turistificación está impulsando una oleada de supermercados 24 horas. En la segunda mitad de 2025 se abrieron casi 100 locales, y en la primera mitad del año ya se habían estrenado 92. Si miramos hacia el periodo 2020-2024, se concedieron 686 licencias para este tipo de establecimientos y, entre 2020 y finales del año pasado, el total de aperturas asciende a 643, lo que equivale a un ritmo de alrededor de 3,5 nuevos locales cada semana. La mayor concentración se da en El Eixample y Sant Martí, donde entre ambos distritos se suman casi 140 aperturas en pocos años. Además, estos locales no solo atienden a residentes, sino que incluyen artículos dirigidos a turistas y expats, con surtido y precios superiores a los de las tiendas convencionales; ejemplos citados incluyen una Coca Cola a 1,5 € o un botellín de agua a 1,5 €.
La proliferación ha desatado debates y retos para la regulación. En dos años se registraron más de 2.700 infracciones, con la mayoría por actividad, pero también por impacto en paisaje, salud pública, residuos, Hacienda o cuestiones laborales, resultando en más de 500 expedientes. El Ayuntamiento señala que desde mediados de 2024 abrió casi 300 expedientes sancionadores y más de 450 de restitución, y sindicatos y asociaciones piden soluciones que eviten la degradación del tejido comercial. El tema ha trascendido a la política local, con quejas del PP a favor de sanciones ejemplares y ERC advirtiendo sobre la sustitución de comercios Autóctonos.
En paralelo, la industria observa el fenómeno como señal de un cambio de hábitos y de un mercado que aún tiene capacidad de expansión.
Nintendo y las diferencias de precio entre digital y físico
La noticia sobre Nintendo llega en un momento en el que la banda sonora de la industria gira hacia estructuras de precio distintas entre formatos. Nintendo ha confirmado que empezará a cobrar precios diferentes por sus juegos first party en formato digital y en formato físico para Switch 2: los cartuchos serán más caros que las versiones digitales, reflejando los costes asociados a la producción y distribución de cada formato. Mientras la edición digital se posiciona como la opción más barata para quienes quieren jugar de inmediato, las ediciones físicas se mantienen para coleccionistas y para quien valora el soporte tangible, con un sobreprecio asociado. El debate está servido: la paridad entre digital y físico se rompe, y la posibilidad de que los juegos digitales desaparezcan de las tiendas cuando decida el editor ya aparece como una preocupación para algunos consumidores.
La narrativa de fondo es clara: distribuir digitalmente es más económico que gestionar cartuchos físicos, y Nintendo se suma a esa realidad. Por ahora, la política parece dirigida a juegos first party; los editores de terceros decidirán si adoptan la misma estrategia.
Oracle acelera su reestructuración para apostar por IA
Otra historia relevante llega desde Oracle, que ha puesto en marcha una reestructuración vinculada a sus inversiones en IA. La empresa ha empezado a mandar correos a miles de empleados informando que su puesto de trabajo ha sido eliminado como parte de un cambio organizativo. Aunque la magnitud exacta de los despidos no se ha confirmado oficialmente, fuentes cercanas señalan que podrían ser miles. Oracle había comunicado una partida de hasta 2.100 millones de dólares para cubrir costes de reestructuración en 2026, con 1.600 millones destinados a indemnizaciones por despidos. En mayo de 2025 la plantilla era de unos 162.000 empleados, y existían anuncios de despidos en distintas áreas, incluidas Oracle Health, ventas, cloud y NetSuite.
La reestructuración llega en un contexto de recortes generalizados en el sector tecnológico, donde gigantes como Amazon y Meta también anunciaron ajustes para avanzar con sus estrategias de IA. En el mercado, la reacción fue mixta: la acción de Oracle ha mostrado volatilidad, con caídas previas y una subida posterior ante la noticia.
La carrera por la memoria en China
La IA exige memoria, y Samsung y SK Hynix han respondido aumentando su inversión en China para fortalecer plantas clave. Entre las dos compañías prevén invertir cerca de 1.000 millones de dólares en mejoras de sus fábricas en China. Samsung ampliará su planta de Xi’an con una inversión de 465,4 mil millones de wones (aproximadamente 264 millones de euros), mientras SK Hynix hará lo propio en Dalian con 581,1 mil millones de wones (alrededor de 331 millones de euros). Estas medidas apuntan a atender la demanda de memorias de vanguardia, como la HBM4 y DDR5, con la idea de que la producción se mantenga a tiempo frente a la creciente presión de IA y datos que demandan mayor capacidad.
China representa una porción relevante de la producción de NAND para Samsung (alrededor del 40%) y de SK Hynix (entre el 40% y el 45%). Además, las plantas chinas ocupan posiciones estratégicas, con la planta de Wuxi de Samsung que aporta cerca del 30% de la producción de NAND. A pesar de la mejora de inversión, persisten las restricciones comerciales y licencias requeridas por Estados Unidos para ciertos equipos avanzados, lo que añade una capa de complejidad a la expansión.
Un vistazo al consumo: televisores en oferta en Samsung.com
En el frente del consumo directo, Samsung impulsa una campaña de ofertas para renovar el hogar. Un ejemplo es el televisor QEF1 de 50 pulgadas 4K QLED, que luce un descuento del 40% y pasa de 699 euros a 419 euros. Un recordatorio de que, junto a la IA y la producción de chips, el ecosistema de consumo continúa moviéndose con promociones que buscan atraer al usuario final a productos de gama alta a precios más atractivos.
En conjunto, estas historias muestran un sector tecnológico que se mueve entre innovación y regulación, entre inversiones para asegurar la memoria y la IA, y entre ofertas al detalle que conectan la tecnología con la vida diaria de las personas. Es un paisaje complejo, dinámico y, sobre todo, interconectado: lo que sucede en una esquina del ecosistema afecta a usuarios, empresas y políticas en otra.