En la era de la inteligencia artificial, el dato ya no es solo una materia prima; se ha convertido en el motor que permite convertir información en diferenciación real para negocios y experiencias de usuario. La IA acelera procesos estratégicos y permite a las empresas centrar su esfuerzo en el nodo central: la construcción de diferenciales a partir de la interpretación de datos.
Como destaca Fernando Moiguer, CEO de Moiguer Consultora de Estrategia, el dato debe transformarse en un insight, una operación estratégica que involucra a distintos niveles de la organización. La clave está en la unión entre la consultoría de estrategia y la empresa, en la articulación entre quienes deciden y quienes implementan. Sin esa sinergia, el valor del dato permanece invisible y el insight pierde potencia.
Este proceso es un viaje de descubrimiento compartido. No se trata de extraer un número aislado, sino de fabricar una visión común a partir de datos, calibrarla con la realidad de la empresa y convertirla en acción. Es una construcción colectiva, donde el lenguaje, el diagnóstico y el plan de acción deben estar pactados y alineados para que el insight germine y tenga impacto real.
Un ejemplo relevante de cómo la IA se traduce en valor concreto para el usuario es el Galaxy S25 de Samsung. Este móvil destaca por su cámara principal de 50 megapíxeles y por una IA que ajusta colores, luces y detalles sin que el usuario tenga que editar. La experiencia se refuerza con una pantalla AMOLED 2X de 6,2 pulgadas y 120 Hz, y un rendimiento fluido gracias al Snapdragon 8 Elite. Lo más notable: su precio ha caído a alrededor de 547,46 euros en promociones, lo que lo convierte en una opción atractiva para quienes buscan calidad sin complicaciones. Además, la IA integrada facilita mejoras automáticas en fotos, organización y sugerencias inteligentes, sin ser invasiva ni requerir configuración compleja.
- Camera principal de 50 MP con IA que mejora color, iluminación y detalle sin edición
- Retratos y escenas cotidianas con resultados naturales y profundidad real
- AMOLED 2X de 6,2 pulgadas y 120 Hz
- Procesador Snapdragon 8 Elite para rendimiento fluido
- Precio rebajado a 547,46 euros mediante promoción
Esta convergencia entre datos, experiencia de usuario y tecnología de consumo ilustra una tendencia más amplia: la IA está potenciando tanto planes estratégicos como productos accesibles, generando valor real para marcas y personas.
En paralelo, la adopción de prácticas seguras se mantiene como cimiento para aprovechar al máximo estas capacidades. La verificación en dos pasos, cuando se activa correctamente, añade una capa crucial de seguridad y reduce significativamente el riesgo de ataques y phishing. Aunque una contraseña compleja es necesaria, la verdadera protección proviene de la autenticación multifactor y de herramientas de verificación que no dependen solo de SMS. Esto es especialmente relevante cuando se estrena un nuevo dispositivo y se conectan servicios a la red.
Según lo comunicado, activar la verificación en dos pasos podría bloquear hasta el 99% de ataques automatizados de bots. Además, se recomienda usar apps de autenticación, como Google Authenticator, Microsoft Authenticator o Authy, para evitar vulnerabilidades asociadas a los SMS. La configuración suele requerir escanear un código QR único y es un proceso gratuito y accesible en cualquier dispositivo.
Mirando hacia el futuro, ideas como las de Diamandis descritas en LA NACION invitan a pensar en una economía impulsada por el cómputo. Se sugiere que el nuevo capital será el cómputo y que el trabajador ganará valor al decidir qué problemas resolver. En esa visión, emerge un posible nuevo rol: el explorador de propósito, alguien que define el “qué” y el “por qué” mientras la IA se encarga del “cómo”. Si la IA llega a ser tan barata como la electricidad, la humanidad ganará en significado y dirección, más que en simples tareas repetitivas.
En definitiva, la combinación de datos bien gestionados, experiencias de usuario potentes, prácticas de seguridad sólidas y una visión de futuro centrada en el propósito humano sugiere una era en la que la tecnología y las personas trabajan juntas para crear soluciones coherentes y de alto impacto. Es un momento para observar, aprender y co-crear con IA a la vista, sin perder de vista el valor humano que da sentido a todo el proceso.