El 2026 llega con un paisaje tecnológico complejo, donde la seguridad financiera, la cadena de suministro de energía y la evolución de la movilidad compiten por ocupar un lugar central. A la vez, el streaming y la edición de contenidos vuelven a tomar protagonismo en las estrategias editoriales, mientras que la geopolítica y la seguridad cibernética añaden capas de tensión a la conversación tecnológica global.

Una de las historias más delicadas llega desde la Ciudad de México, donde la UIF detectó al menos 247 cuentas bancarias ligadas a 10 grupos criminales que operan en la capital. Estas cuentas se han utilizado para diversas actividades ilícitas: contratación de servicios jurídicos y de seguridad, seguros de vida, escolaridad, arrendamiento de inmuebles y, de forma explícita, obras vinculadas al trasiego de drogas. Entre los grupos identificados destacan la Unión Tepito y Antiunión, así como cártel de Tláhuac, Los Rodolfos, Los Guerreros, Los Balín, Los Maceros, Los Sinaloa y la banda liderada por El Perro, entre otros.

La amalgama de estas cuentas debe entenderse como una muestra de cómo se mueven recursos ilícitos para sostener redes criminales: 136 cuentas de la Unión Tepito se han utilizado para arrendar inmuebles, comprar ropa y pagar empleados privados de los líderes, además de contratar personal de limpieza, corredores de bienes raíces y contadores. Otros grupos también movían fondos para actividades como transporte, fabricación de ropa de diseño o servicios profesionales y técnicos. La autoridad advierte que las entidades reportando actividad inusual no siempre coincide con la sede legal de la cuenta, lo que complica la trazabilidad y la respuesta regulatoria. En una operación vinculada, autoridades decomisaron armas largas, dinamita y droga en la alcaldía Xochimilco, reforzando la dimensión de estas redes como amenazas de seguridad pública.

En paralelo, el mercado de baterías ilustra la dependencia tecnológica global de un solo eje geopolítico. China continúa dominando la cadena de valor: procesa alrededor del 80% del litio y produce cerca del 90% de los ánodos y electrolitos. Durante años, la reducción de precios ocultó la ausencia de alternativas reales, pero el sector ha comenzado a reajustarse ante un repunte de precios —el litio ha aumentado alrededor de un 70% desde su mínimo— y una mayor intervención estatal para frenar la competencia irracional y ordenar el mercado, evitando la sobrecapacidad. Este año 2026 promete mayor globalización de medidas para diversificar suministro, con inversiones de Occidente en proyectos mineros, gigafábricas y producción local, además de un giro de China hacia una mayor regulación y control de la cadena de valor. El resultado es un nuevo equilibrio en el que la batería deja de ser una mercancía barata para convertirse en una infraestructura estratégica y geopolítica, con impacto directo en redes eléctricas, centros de datos y tecnologías de movilidad eléctrica.

En el plano de la movilidad, los camiones autónomos muestran un progreso real, pero con un dilema: falta un marco regulatorio unificado que cubra tecnología, responsabilidad civil, seguridad e interoperabilidad. Aunque se observan avances en Estados Unidos y China, Europa aún lidia con un vacío legal. En España ya se realizan pruebas de camiones autónomos, pero la adopción está condicionada por la claridad de normas y la gestión de riesgos. Los five niveles de SAE describen desde la simple asistencia hasta la conducción completamente autónoma, y la transición entre estos niveles depende de la consolidación de marcos que permitan operar, supervisar y responsabilizar correctamente a los sistemas y a los conductores cuando sean necesarios.

Por otro lado, el año trae consigo una tendencia mediática que se consolida: el video vertical vuelve al centro de las estrategias. Un 90% de los consumidores estadounidenses estaría dispuesto a ver clips verticales en sitios de editores, con duración frecuentemente inferior a 60 segundos y una atención especial a storytelling y edición. Los publishers están reforzando sus propios entornos digitales para reducir la dependencia de plataformas externas y atraer a anunciantes acostumbrados a formatos tipo Reels o Shorts. Grandes cabeceras como Time, CNN y The New York Times ya están integrando video vertical en sus webs y apps para aumentar minutos de lectura, ingresos publicitarios y fidelidad de la audiencia.

En el plano geopolítico y de ciberseguridad, una nota de actualidad sugiere que la inteligencia de Estados Unidos habría llevado a cabo un ciberataque contra la red eléctrica de Venezuela antes de una agresión, abriendo debates sobre quién lideraría el control de Estados Unidos sobre ese país y ampliando el debate sobre la relación entre ciberseguridad y política exterior. Este episodio, junto con las tendencias anteriores, subraya que las tecnologías de infraestructura crítica, la seguridad y la influencia estratégica seguirán definiendo el rumbo del ecosistema tech en 2026.

En conjunto, estas cinco historias pintan un panorama en el que la tecnología deja de ser un simple motor de innovación para convertirse en una arena de riesgos y oportunidades entre seguridad, energía, movilidad y comunicación. La pregunta ya no es solo qué podemos construir, sino cómo protegemos, regulamos y gobernamos las infraestructuras y los ecosistemas que permiten que la tecnología funcione, a la vez que respondemos a fuerzas económicas y geopolíticas que están aquí para quedarse.

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